viernes, 20 de enero de 2017

Con amor, todo es posible

Muy buenos y felices días! 

Hoy mi Cachito y mami venimos con uno de los temas más candentes y probablemente preocupantes por todos los que nos convertimos en padres.
Lo estaremos haciendo bien? Estamos siendo buenos padres? Estamos educando a nuestro pequeño? Esa y muchísimas preguntas más son las que con frecuencia se realizan los padres, cuestionándose en esto y en aquello. 

El simple hecho de que los padres se planteen en algún momento este tipo de cuestiones, ya indica que  esos padres se preocupan  -y probablemente se ocupan-  de sus respectivos querubines, lo cual ya dice mucho de ellos. Unos malos padres directamente ni siquiera se plantearían ninguna de estas cuestiones ni similares. 

Cada niño es un mundo, está claro, como cada madre/padre, situación, circunstancias, etc. 
Por lo que lo que para algunos puede ser un hijo rebelde o difícil, para otros no lo es. Y viceversa. 
Depende de tantos factores, tales como el carácter  -tanto de padres como de los pequeños-, genio, paciencia, situación, circunstancia, manera de afrontar las cosas, y un larguísimo etcétera.
Por lo que no hay una fórmula mágica ni un procedimiento único, puesto que cada pequeño y cada familia necesitará unas técnicas diferentes en función de las necesidades de cada uno. Solo basta con ir probando hasta dar con las que mejor nos funcionen para cada situación. 

Lo que sí es necesario para afrontar con éxito las diferentes etapas y situaciones en las que nos iremos encontrando según la edad de nuestro bebé, es siempre ponernos en el lugar de nuestro pequeño, mantener la calma y siempre siempre hacerlo con afecto y mucho amor hacia nuestros hijos.

Comprender y conocer a nuestro hijo es la base principal para que tengamos una buena relación, la comunicación siempre es básica, así como el entendimiento y saber ponernos en su lugar. En resumen, comprenderle y comprender qué siente en cada momento y en cada situación  -por compleja que en ocasiones pueda parecer-.

Sí, todos sabemos lo sencillo que resulta decirlo pero que como todo, la práctica es la prueba de fuego. 
Nadie nace enseñado, todos aprendemos con el día a día y es responsabilidad de cada cual optar por mejorar cada día y nunca dejar de aprender. 

Ellos, nuestros hijos  -incluso desde recién nacidos-, son quienes nos enseñan a nosotros los padres. Por muy al contrario que algunos puedan creer. Es así. Y es bonito. Es magnífico. Ellos nos hacen crecer no sólo como madres/padres, si no como personas. Como seres humanos, como especie, como todo. 

Todo esto es posible y muchísimo más sencillo y satisfactorio, siempre con amor. Con mucho amor. 

cuando hay amor, todo es posible. 

Asimismo también hay cosas que nunca deberíamos hacer, como son:

Negativizar. Debemos evitar el negativizar actos, actitudes, comportamientos o incluso, al niño en general. Frases del estilo: "Nunca aprenderás", "No haces ni una buena", etc. Son totalmente demoledoras para ellos, pues por pequeños que sean al contrario de lo que muchos pueden creer, entienden muchísimo. 

Es absolutamente mejor y mucho más beneficioso positivizar. Es decir, reforzar todos aquellos actos, comportamientos, actitudes y hechos que hacen bien  -que son la mayoría aunque en ocasiones suelen pasar por alto, prevaleciendo solamente los negativos-. 
Destacar todo lo positivo, las innumerables cosas que hacen bien y de forma correcta, como son, jugar con otros niños, recoger tras el juego, comer agradablemente, ayudarnos a vestirse/desvestirse, y un sin fin de cosas más que a diario llenan nuestros días y nuestra vida de alegría y felicidad junto a ellos. 

Etiquetar. A quien le agrada que le etiqueten? Todos sabemos la respuesta. Pues eso. No es menos importante con los peques, al contrario, es mucho más importante y no hay que caer en el error de etiquetarlos y mucho menos a tan temprana edad. 
Comentarios o frases como: "es el malo de la clase", "eres el más gandul del grupo", etc. No le hacen ningún favor al pequeño. En absoluto. Lo único que hacen es mermar su autoestima, tirarla por los suelos e infravalorarse él mismo por lo que oye con respecto a él. 

Comparar. Las comparaciones son odiosas, es una frase que seguro que más de uno habrá escuchado en más de una ocasión. Y así es. Tal cual. 
Y cuando de bebés o niños se refiere el tema no debería tener cabida. 
Los bebés/niños son incomparables y así debería ser. Volvemos a que cada pequeño es un mundo y siempre hay que tenerlo presente. 
Cada bebé/niño es único e incomparable y ninguno es mejor ni peor. 

Si caemos en el error de comparar estamos de nuevo supeditando y dañando la autoestima del propio pequeño, haciéndole creer que es menos o peor que con quienes se le compara. Y eso nunca debería de ocurrir. 

No llores. Seguro que a todos nos suena está tan escuchara frase. La mayoría de ocasiones que se utiliza se hace con la mejor de las intenciones, pero erramos en la manera. 
Decirle a un bebé o un niño que no llore es limitar sus sentimientos. 

Los límites son necesarios, teniendo claro que los sentimientos no tienen límites.

Verdad que nunca le diríais a un niño "no sonrías"? Cierto? Porque nos agrada que lo haga, así nos expresa que está alegre, contento, feliz. Expresa sus sentimientos. 
El llanto es exactamente lo mismo. A través del lloro, el bebé o el niño expresa sus sentimientos, y como nos ocurre a todos, en ocasiones esos sentimientos se traducen en lágrimas  -ya sea de felicidad o de tristeza-.

Además hay que señalar que la única manera que tienen los bebés de expresar su frustración es mediante el llanto, los pucheros o las rabietas

De modo que además de necesario, es bueno que si sienten que han de llorar lo hagan, aunque haya ocasiones en las que no comprendamos el por qué, y aunque nos encantaría poder ayudarles no podamos, siempre podemos estar a su lado y transmitirles nuestro cariño y amor con frases como "Sé que estás enojado porque tu amiguito te quitó el peluche cuando lo tenías tú cariño y te entiendo, por eso estoy a tu lado y juntos podemos buscar otro peluche con el que poder jugar" o "mamá sabe que has tropezado y te has lastimado, por eso estoy junto a ti para calmarte y ayudarte a levantarte". Son solo algunos ejemplos de situaciones cotidianas con las que nos encontramos a diario. 

Podríamos continuar largo y tendido tratando el tema de hoy, aunque solamente queríamos dar una pincelada de cosas que consideramos muy importantes, con las que convivimos y de las que siempre podemos aprender y ampliar el abanico de posibilidades con las que abordarlas. 

Mi amorcito y mami nos vamos corriendo a empezar a disfrutar ya de nuestro esperado fin de semana juntitos!!!!!! Estamos deseándolo ya, sobretodo con este frío polar que ya irrumpido ya en nuestra ciudad y que está llenando todo de nubes, viento, frío helado y nieve ❄️!!!!!!
Así que probablemente este fin de semana sea de calor y mucho amor en nuestro dulce hogar, mantita, dibus y muchos juegos que Mami tiene en mente para preparar juntitos nos esperan aprovechando el frío que hace fuera!!

Disfrutando de nuestra maravillosa vida juntos y encantados siempre aprendiendo contigo de tu mano mi bomboncito, Cachito&Mami..*

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